La compra online ha adquirido un valor social al ser el único medio de compra de algunos productos durante la cuarentena.
La disminución de la capacidad de consumo, las limitaciones para viajar y el distanciamiento social podrían provocar que durante el segundo semestre se produzca una reducción de las ventas online en algunos sectores como viajes o espectáculos que actualmente representan el 31% del total de transacciones electrónicas.
Este retroceso, de acuerdo con Minsait podría oscilar entre el -30% y el -50% de caída de ventas online en 2020 y para estas actividades.
A estos factores descritos hay que añadir el colapso de algunas plataformas de pedidos online de algunos operadores de alimentación, los costes de última milla y las altas tasas de devolución que han absorbido gran parte de los márgenes, haciendo menos rentable este tipo de canal.